miércoles, 4 de mayo de 2011

VIAJE A TRAVÉS DE LOS AÑOS-parte 2

Después de un tiempo (mucho tiempo) nos reencontramos en silencio, con jolgorio y mucha serpentina multicolor en nuestras mentes.
El dia de la realización de sus sueños estaba próximo.
Cuando lo visitaron sus familiares la tarde estaba fosca pero iluminada por por la alegria del anciano.
Todos sus sentimientos guardados se le desbordaron por los poros y por sus ojos radiantes y ajados pero con un brillo pueril inimaginable.
Luego de este suceso, todo siguió su curso normal, sin ningún sobresalto, él con la misma actitud pacífica de siempre y su paciencia inherente; y yo con mis inacabables ansias de conocer nuevas historias que me inspiren relatos.

martes, 3 de mayo de 2011

VIAJE A TRAVÉS DE LOS AÑOS-parte 1

En unos de mis paseos vespertinos, cuando leia una novela de un escritor amateur, vislumbré a un ser caduco pero con apariencia humilde y respetuosa. Cuando pude verlo detenidamente, tuve muchos sentimientos encontrados. Por un lado, sentía pena por él, por otro, ganas de mostrarle mi afecto.
En ese momento, me intrigaba su soledad.
Lo volví a ver otras veces más , y fue después de ese tiempo cuando advertí algo, para mí, nuevo en él.
Su mirada era esquiva (y aún lo es) ya que uno de sus ojos contradecía al otro y de un tono tan sincero que daba ganas de platicar con él. Siempre, cuando sentía mis ojos curiosos sobre sobre su ser a lo lejos o en la cercanía, levantaba su perdida mirada como buscando una orientación fija hacia mí. Caminaba con lentitud pero firmemente y con ganas de seguir viviendo.
Nunca le escuché pronunciar frase alguna, quizás porque su voz se estaba apagando lentamente. Yo lo miraba con ojos cálidos pero él no se percataba de ello. De tanto verlo hasta llegué a admirarlo por su valentía ante la vida y por la paciencia con que leía (los periódicos). Lo encontraba tantas veces sentado con un periódico en las manos y lentes en los ojos. Leía tan sigilosamenteque casi pasaba desapercibido.
Un dia quise hablarle pero me eché para atrás porque me pareció inapropiado interrumpir su lectura rutinaria.
Su problemaen la vista no lo amilanó, por el contrario, lohizo luchar. Él sabía que su familia lo apoyaba desde lejos y que no podían ir a visitarlo por problemas económicos. Y así, transcurrían nuestras vidas juntos y distantes, cada uno con problemas, cada con soluciones.
Me hubiera  gustado ayudarlo pero cada uno sabe lo que hace con su destino, así que, decidí no intervenir. Yo lo adopté como abuelosin pedirle permiso, pero sé que me lo hubiese otorgado gustoso.